lunes, 27 de junio de 2016

Hoy hace exactamente un año...

Hoy hace exactamente un año de que me compré los apuntes para prepararme el BIR. Recuerdo ir a por ellos a la academia con mi madre y hablar con uno de los que trabajaba allí sobre la oposición, la dificultad, si se podía aprobar a la primera o no... Ese día recuerdo estar decidida a intentarlo, a darlo todo por conseguir una de las ansiadas y escasas plazas, y a la vez preocupada por el berenjenal en el que me estaba metiendo. Empecé a estudiar esa misma tarde sin tener muy claro ni cómo iba a organizarme todos esos meses. ¡Quién me iba a decir que un año después iba a ser residente!
Ese día fue el comienzo de un camino que en realidad ya venía de antes, incluso antes de empezar la carrera... 

Os voy a contar un poco mi vida, preparaos para el rollazo. 

Cuando estaba en bachillerato decidiendo lo que iba a estudiar, tenía muy claro que quería trabajar en un laboratorio y estaba dudando entre varias carreras. Buscando información sobre ellas y sus salidas laborales, descubrí una cosa llamada Biólogo Interno Residente que permitía a los biólogos/bioquímicos trabajar en el laboratorio de un hospital y la verdad es que la idea me encantó. Así, empecé la carrera con la idea de hacer el BIR, aunque también me gustaba la idea de la investigación (hacer la tesis y todo eso). A lo largo de ella dudé muchísimo sobre cuál de esas dos opciones elegir y, finalmente, debido a la falta de información sobre el BIR en la Universidad y por parte de los profesores, lo difícil que pintaban el examen y las salidas después de la residencia, decidí dejar de lado la idea del BIR y me centré más en la carrera de investigación (como si fuera más fácil, ¡ja!) De esta forma llegué al final de la carrera con el BIR guardado en el cajón del olvido y "decidida" a hacer la tesis, ya que todos los profesores lo ponían como la única salida posible para alguien que estudiase Bioquímica (lo cual no es cierto EN ABSOLUTO). Aunque tenía muchísimas dudas sobre si de verdad quería hacer el doctorado y dedicar mi vida a la investigación, y como aparentemente con solo el grado no te contratan en ningún sitio, me metí en un máster. He de decir que el máster me gustó mucho y aprendí cosas nuevas, pero a medida que se acercaba a su final y empecé a buscar becas para la tesis, me di cuenta de que me estaba metiendo en algo que en realidad no quería sin pararme a pensar qué otras opciones había que me gustasen más. Así que pensé en qué otras opciones tenía y volvió a aparecer por mi mente el BIR, aquella idea que había desestimado tiempo atrás... Me puse a bucear por internet para buscar de nuevo información y, finalmente, me decidí a ello. Así comenzó una andadura de unos 7 meses hasta el día del examen en los que dediqué el 100% del tiempo a estudiar.

A lo largo de esos 7 meses me he sentido de muchas formas distintas, en plan montaña rusa. Unos días me daba la impresión de que no era para tanto y que lo llevaba bastante bien, mientras que otros días me parecía que no recordaba nada de lo que había estudiado e iba a ser incapaz de retener tanta información. Es algo normal que ocurre mientras preparas el BIR (o cualquier otra oposición), todos en algún momento de tanto estudio nos preguntamos cómo se nos ocurrió meternos en este lío. Lo que yo hacía en estas situaciones, os lo aconsejo, era pensar en lo que podía conseguir (mi querida plaza) y ser consciente de que un mal día lo tiene cualquiera.
El mismo consejo sirve para otra de las sensaciones que sentí (y vais a sentir, si no lo habéis hecho ya) mientras estudiáis para el BIR, que es la incertidumbre. Van a aparecer pensamientos por vuestra mente de si estáis tirando meses (o años) a la basura cuando podríais estar buscando un plan B como echar el CV por ahí, buscar un trabajo a media jornada, estudiar algo más (idiomas...) Yo pienso que es mejor dedicarse a estudiar el BIR a tiempo completo, aunque obviamente esto ya depende de la situación de cada uno porque no todo el mundo tiene la posibilidad de estar estudiando sin trabajar y sin ingresos.
Y después de este periodo de estudio con sentimientos encontrados, los nervios del día del examen y posteriores mientras esperaba los resultados, la elección de plaza... Llegó el día de empezar en el Servicio de Análisis Clínicos y conocer a todo el mundo (resis, facultativos, técnicos...) y solo puedo decir que estoy verdaderamente encantada con la gente que hay, el ambiente, todo lo que estoy aprendiendo...

Todo el rollo este que he soltado viene básicamente a decir que, a pesar de todas las dudas que tengáis mientras os preparáis el examen y los momentos de bajón, los dejéis de lado y no desistáis porque ¡la residencia merece totalmente la pena! 

lunes, 20 de junio de 2016

Mochileando (mis primeras guardias de mochila)

La semana pasada tuve por primera vez lo que es conocido como "guardias de mochila", en las que te quedas en el hospital hasta las 10 de la noche, por lo tanto son 7 horas de guardia entre semana y 14 los fines de semana. Estas guardias sirven de toma de contacto y para ir cogiendo experiencia antes de hacer las "de verdad" que son las de 17 y 24 horas. Te puedes poner las que quieras al mes y cuando quieras, ya que en realidad no estás cubriendo a nadie, solo son para aprender. Este mes, como no empezamos con las guardias hasta la semana pasada, nos hemos puesto 4 cada R1.
¿Y por qué se llaman guardias de mochila? Pues básicamente porque vas pegado a la espalda de tus R-mayores que te van enseñando y explicando, y tu generalmente solo miras o haces cosas supervisada por alguno de ellos. Estas guardias se hacen en el laboratorio de urgencias, que en el caso de mi hospital, está integrado en el core. Obviamente las pagan, que es importante también, ¡y te sale gratis la comida! Si fueran guardias de las de 17 o 24 horas el hospital también te paga la cena y el desayuno del día siguiente. 
Así es como te ven tus R-mayores
Por lo que he visto en general las guardias de análisis clínicos son tranquilas. Los residentes están validando los resultados de las poquitas muestras que llegan y ayudando a los técnicos a resolver los problemas que surjan con los equipos. Además, se parten la guardia por la tarde para poder descansar como una horita y luego por la noche hacen dos turnos, uno de 12 a 4 y el otro de 4 a 8 de la mañana.
En total, en horario de guardia se quedan 2 residentes (más la mochila) y 4 técnicos. El facultativo no está presencial (salvo el sábado por la mañana), sino que está localizado, por lo tanto los que llevan el control de todo el laboratorio son los residentes.
En cuanto a mis impresiones sobre esta experiencia, he flipado bastante con todo lo que saben mis R-mayores y lo bien que se manejan en el laboratorio, ¡me parece imposible que algún día yo sepa
tanto! Me estuvieron enseñando un montón de cosas, la mayor parte era
nuevo para mí porque sobre todo llegaban muestras de hematología y yo no rotaré por ahí hasta principios de R2. También me pasaron material para irme leyendo y estudiando con la calma. El primer día que tuve guardia, que fue el viernes, se me hizo más cansado. ¡Llegué a casa reventada! Sin embargo, la guardia que tuve el sábado se me pasó volando, lo contrario de lo que pensaba que iba a ocurrir.
Y he visto un poco de todo, lo más interesante que ocurrió es que llegó una muestra de sangre de un hombre que había tenido un accidente de tráfico, y el juez mandó una orden para que custodiáramos la sangre hasta que analizaran si había consumido algún tóxico (drogas, etc.) También extensiones de sangre de una leucemia aguda, de un neonato de 6 meses... De lo que menos vi fue precisamente orinas, jaja.
Ya contaré más sobre qué tal me va de mochila y la residencia en general. 

martes, 7 de junio de 2016

Comenzamos rotando por... ¡orinas!

Escribo esta entrada después de varios días desde que empecé a trabajar de verdad en el laboratorio. Han sido unos días de hacer papeles (si, todavía sigo) y de conocer a mucha gente: R-mayores (muy majos, hicieron una comida de bienvenida), técnicos, facultativos...
A todos los residentes nuevos nos han puesto a rotar por lo que se conoce como "laboratorio core" que es en el que se realizan las pruebas bioquímicas más básicas (orina, coagulación, fármacos...) Nos dieron a cada uno un horario con las rotaciones del primer año y en mi caso he empezado por la sección de orinas del core. Como la primera rotación pilla en verano, nos han puesto a todos un mes de más por si nos cogemos vacaciones, de forma que estaré 3 meses rotando por orinas. Ya me han dicho los R-mayores que es mucho tiempo, así que en Septiembre seré una súper-experta en analizar pis jeje.
La sección de orinas está formada por un osmómetro, un detector de sangre oculta y 4 equipos automáticos que realizan el análisis bioquímico de la orina (con tiras reactivas) y, en las muestras que tengan algún valor alterado, analizan automáticamente el sedimento urinario.
Estos primeros días estoy trabajando con las técnicos (son encantadoras y me hacen caso) para aprender a usar los equipos. Básicamente su trabajo consiste en procesar los resultados, es decir, ir comprobando los sedimentos uno a uno, ya que a veces el equipo se equivoca al identificar qué tipos de células hay (u otras cosas como cilindros, cristales), al hacer el contaje... También repiten de forma manual el análisis de algunas muestras con el microscopio óptico, por ejemplo en las orinas con hematuria intensa que en el analizador automático se ve muy mal, o si aparecen hematíes con alguna alteración morfológica (los famosos dismórficos), etc. Estas revisiones las suele supervisar el facultativo encargado de la sección, y luego las técnicos actualizan los datos en el programa informático antes de mandarlos a validar. De la misma forma, también hay que repetir la tira reactiva si no concuerdan los resultados con los del sedimento.
Por ahora estos días he ido procesando algunas muestras e intentando hacer el ojo a los sedimentos y a diferenciar los distintos tipos celulares que pueden aparecer, los cristales... Puede parecer un poco absurdo, pero a veces es realmente difícil saber si lo que estás viendo es un leucocito grande, una célula de transición pequeña o un hematíe grande y un poco arrugado; o diferenciar bacterias de mini cristalitos amorfos... Y por lo que me han dicho, ¡a partir de la semana que viene me van a dejar solita y por mi cuenta procesando! :S Además, la facultativo que lleva lo de las orinas ya me ha mandado cosas para estudiar, como causas de interferencias en los resultados de la tira reactiva, libros sobre sedimento urinario... Más adelante, cuando sepa más sobre el tema, ya pasaré a validar los resultados, a consultar la historia clínica del paciente, etc.
Así que nada, en estas estoy ahora. ¡Ya escribiré más sobre mis aventuras con el sedimento urinario!

miércoles, 1 de junio de 2016

Primeros días en el hospital

¡Hola! Hace ya una semanita desde que me incorporé al hospital, ¡cómo pasa el tiempo! Bueno, os comento resumidamente en qué han consistido estos primeros días de mi vida como residente y en los que apenas he pisado el laboratorio.

El primer día tuvimos el "acto de acogida" en el que nos convocaron a todos los residentes y varios
jefazos del hospital nos dieron la bienvenida y soltaron cada uno su discursito. También nos dieron un pendrive con información y un par de guías (alguna más útil que la otra). Un poco rollo la verdad. Luego nos hicieron a todos los residentes una foto juntos y poco más. Conocí al otro BIR que está en el mismo hospital (en otra especialidad) y a mis dos co-R de bioquímica clínica (QIRes) que van a estar en el mismo servicio que yo. Después me pasé por mi servicio a ver si podía conocer a mi tutora, que ha resultado ser una mujer muy simpática :) También me presenté a algún facultativo y residente que pillé por el camino hasta que conseguí localizarla, jaja. Ya mañana jueves, que es el día que empezamos en el laboratorio, haremos la presentación oficial de los residentes a todo el servicio.

El segundo día fue cuando firmamos el contrato, un momento muy esperado porque ya sí que sí somos residentes. Fue un día largo, de papeleo, colas, esperas eteeeerrrnas, de recorrerse el hospital entero en plan gymkana... Nos citaron a los más de 100 residentes a la misma hora para firmar el contrato y nos iban llamando aleatoriamente en grupitos, así que aquí  ya pasé unas cuantas horas (y alguna más por esperar a mis compis de servicio). Después de esto comenzó la gymkana hospitalaria, no porque hubiera una en sí, sino porque había que ir por distintos servicios del hospital para que nos dieran varias cosas: que si la tarjeta para identificarnos, la taquilla, la bata, la cita para el reconocimiento médico... Y en cada uno de estos sitios había cola, así que ya os podéis imaginar.

Los tres siguientes días tuvimos el curso de acogida de residentes y el de protección radiológica. El primero no estuvo mal, fueron dos días de charlas de media hora cada una aproximadamente. Algunas estaban bien y fueron entretenidas (sobre todo las que dieron R-mayores de algunas especialidades) y otras fueron insufribles, todo hay que decirlo. Pero bueno, por lo que me he enterado antes era peor porque el curso duraba 2 semanas, así que tampoco me puedo quejar. En cuanto al curso de protección radiológica, nos lo metieron a presión en un mismo día y a la mañana siguiente (que ha sido hoy) nos hicieron el examen y si lo apruebas te dan un diplomita (que nunca viene mal). El curso este en general fue bastante coñazo, con alguna charla especialmente soporífera.
Pero lo bueno del curso-rollo es que hoy al terminarlo todos los R1 nos hemos ido a un bar cercano al hospital ¡de cañas! En plan para celebrar el "fin de curso" y conocernos todos un poco mejor, que a partir de ahora nos dispersamos por el hospital y cada uno se va a su servicio. Estuve hablando con residentes de bastantes especialidades y la verdad es que todos muy majos, parece que hay muy buen ambiente en general :)

Así que nada, así ha pasado mi primera semanita en el hospital. Mañana llega el deseado día de la incorporación real al servicio y de conocer a todo el mundo. ¡A ver que tal!

miércoles, 25 de mayo de 2016

¡Se acerca el día!

Ya queda muy poquito para el primer día que tengo que ir al hospital, concretamente ¡mañana! Ese día va a haber un acto de presentación o algo por el estilo y el día siguiente va a ser de papeleo para firmar el tan ansiado contrato.
Esta entrada es básicamente para escribir como me siento, que es con muchas ganas de empezar, nerviosa, pero también con miedo. ¿Y miedo de qué? Pues miedo a lo desconocido, a enfrentarme a una nueva situación. No saber si me va a gustar la especialidad, si voy a encajar, si voy a ser capaz de coger el ritmo y enterarme de las cosas o si por el contrario voy a ser un desastre con patas.
Esto supongo que le pasará a todo el mundo que esté a punto de empezar una nueva etapa en su vida. Después de tanto tiempo estudiando (en la Universidad y preparando el BIR), ya estoy acostumbrada a ir a clase, tomar apuntes, cómo estudiar, cómo hacer un examen... Pero claro, la residencia no tiene NADA que ver con eso y tampoco se parece a ningún trabajo que haya tenido antes. Pero bueno, no hay que dejarse llevar por las preocupaciones y ¡a disfrutar! Espero que en unos meses, al leer esta entrada, me dé la risa al pensar cómo podía estar asustada por esto.
En el próximo post escribiré qué tal han ido mis primeros días :)

miércoles, 11 de mayo de 2016

¿Qué estoy haciendo estos días?

Desde el día de la elección de las plazas hasta que se empieza en el hospital hay un periodo de un mes o más en el que no hay mucho que hacer.
Puedes tomártelo como unas vacaciones y disfrutar de tu libertad después de tanto estudio y nervios (lo cual es una buena idea porque las vacaciones de verano de R1 no creo que sean muy extensas), dedicarte a buscar piso si cambias de provincia, aburrirte como una ostra...
Hagas lo que hagas, hay que ir preparando toooodos los papeles que se necesitan el día de firmar el contrato. Generalmente esto lo indica cada hospital en su web y es básicamente lo mismo en todos. Os dejo que lo que me piden a mí:
  • Original y fotocopias del DNI: que no esté caducado!!
  • Fotografía a tamaño carné.
  • Datos bancarios.
  • Original y fotocopias del título académico, o en su defecto el resguardo de haberlo pagado.
  • Original de la credencial firmada: este papelito es muy importante. Es un documento que se genera en el momento que eliges la plaza e indica qué especialidad y qué hospital se te han asignado. Se descarga desde la web del Ministerio sin más complicación. 
  • Original y fotocopia de la tarjeta sanitaria (si eres titular). En el caso de que no seas titular tienes que solicitar un número a la seguridad social, que se puede hacer desde su sede electrónica firmando con certificado electrónico, pero no te lo dan inmediatamente. En mi caso yo ya tenía número de la seguridad social, pero en la tarjeta sanitaria aparecía aun como beneficiaria, así que tuve que pedir una nueva. Es muy fácil, se pide en el ambulatorio y te la mandan a casa en unas pocas semanas (a mí me tardó solo una). 
  • Original y fotocopia del carné de colegiado: sí, los biólogos/bioquímicos también tenemos que colegiarnos, para lo cual se necesitan más papeles! Cada Comunidad Autónoma tiene su colegio oficial de biólogos (COB) y hay que inscribirse en el que te corresponda. Las cuotas son parecidas en todas por lo que he visto, en torno a 120 euros al año. Creo que en algunos COB te permiten hacer la inscripción por internet, pero no todos. 
  • Vida laboral: es un informe que recoge todas las ocasiones en las que te has dado de alta o baja en la Seguridad Social. También se puede pedir desde la sede electrónica si dispones de certificado electrónico, a través de SMS (te mandan un código)... Importante, si nunca has trabajado lo que tienes que pedir es un informe de "situación actual del trabajador" porque en este caso no tienes vida laboral y si intentas pedirla te da error. 
  • Certificado negativo del Registro Central de Delincuentes Sexuales: esto creo que es algo
    que en convocatorias anteriores no pedían y han publicado el aviso en el último momento. Bueno, después del susto inicial cuando vi que pedían esto, que no sabía ni de su existencia, me puse manos a la obra para solicitarlo. Lo hice por internet para evitarme el paseíto hasta el Ministerio de Justicia, y mi primera sorpresa fue ver que para pedirlo necesitaba tener cl@ve! Así que con todo el agobio miré como se pedía, me registré para darme de alta en cl@ve y tras esto pedí lo que llaman cl@ve pin (sin saber si lo necesitaba en realidad), que es para usarla esporádicamente. Me mandaron un sms con un código y ya empecé la solicitud del Certificado de los Delincuentes Sexuales. Cliqué en "tramitación online con cl@ve" y el sistema me identificó con lo de la cl@ve, pero sin pedirme el código que me habían mandado ni nada. Total, que me sale una pantalla que me pedía que eligiera el método de identificación y, sorpresa, no te deja identificarte con cl@ve, pero sí con certificado electrónico! Vamos, un lío, que al final te identificas primero por cl@ve y luego por certificado (u otras opciones que aparecen) y el código que pedí no era necesario! Tras esto, solo hay que rellenar tus datos que tienen que coincidir exactamente con lo que aparece en el DNI (si no te da error, por experiencia propia) y ya te puedes descargar el informe negativo del Registro de Delincuentes Sexuales. P.D.: aunque ponga que el nombre de los padres es opcional, en realidad es obligatorio y si no lo pones te da error. 
Y bueno, esto es básicamente lo que se necesita para firmar el contrato. Lo más complicado para mí ha sido lo del Registro Central de Delincuentes Sexuales, sobre todo por el lío de hacerse cl@ve. 

¿Moraleja? Haceros certificado electrónico, es súper útil para hacer gestiones online y evitar tener que ir presencialmente a hacer todos estos trámites, que son un rollo. 

martes, 3 de mayo de 2016

Mi experiencia preparando el BIR

Hoy escribo esta entrada para contaros cómo me organicé para preparar el BIR, el método de estudio y algunos consejillos...
Lo primero de todo es decir que esta es mi opinión personal, que no tiene por qué ser lo mejor ni lo correcto. Creo que a estas alturas, después de habernos sacado una carrera y algunos hasta máster y doctorado, ya nos conocemos lo suficientemente bien a nosotros mismos para saber cuáles son nuestros puntos fuertes y débiles. De todas formas, por si a alguien le sirve, os cuento lo que hice yo :)

Bueno, cuando definitivamente tomé LA DECISIÓN de preparar el BIR era ya Junio, lo que significaba que tenía 6-7 meses hasta finales de Enero para prepararme un temario muy extenso. Era consciente de que iba a tener que apretar mucho, pero como era algo que me gustaba y me habían animado mucho pues me metí en este camino de espinas rosas.
Así que rápidamente, para no perder más tiempo, me compré toooodos los manuales de una famosa academia y me puse manos a la obra desde el minuto 0. En mi caso me decidí por no apuntarme a clases en la academia por varios motivos:
  1. Precio: me parecieron todas carísimas. 
  2. Distancia: ninguna me pillaba bien de mi casa e iba a perder mucho tiempo yendo y volviendo todos los días.
  3. Personales: como he dicho, es importante conocerse a uno mismo en el tema estudios. En mi opinión (y otras que leí en el famoso foroBIR) la utilidad de la academia es que te marca un horario y un ritmo de estudio, por lo que si eres una persona a la que le cuesta organizarse o ponerse a estudiar sin presión es recomendable que te apuntes a una. Como este no era mi caso, me compré los libros de la academia y me los estudié por mi cuenta
¿Y cómo me planifiqué? En el BIR, como en cualquier otra oposición, es fundamental la organización y la CONSTANCIA, todavía más si te lo preparas por tu cuenta. Es importante, antes de ponerse a estudiar, ver el tiempo del que disponemos y la cantidad de temario para intentar repartirlo razonablemente y hacernos un primer horario. En mi caso decidí ir estudiando los bloques de 2 en 2, eligiendo uno fuera más pesado y otro más "ligero" (en la medida de lo posible jaja). De esta forma me hice un primer horario aproximado de cómo me iba a repartir los bloques mes a mes. Luego lo cambié varias veces, alteré el orden en el que estudié las asignaturas... Así que tampoco hay que obsesionarse con él. El planning más detallado de qué iba a estudiar cada día lo pensaba con menos antelación, por ejemplo al final de una semana pensaba qué iba a estudiar cada día de la semana/dos semanas siguientes. Quiero remarcar que el planning que nos hagamos no debe ser estricto, quiero decir, que no hay que obsesionarse con cumplirlo a rajatabla. Hay que tener cierta flexibilidad e ir adecuándolo a nuestras necesidades o lo que nos vaya surgiendo por el camino. Si un día ves que estás muy cansado y no rindes, no pasa nada por descansar o dedicarlo a cosas más entretenidas como hacer test.
De esta forma, decidí lo siguiente:
  1. De lunes a viernes dediqué 3 días al bloque pesado (por ejemplo L-X-V) y 2 al "ligero" (M-J). Cada día lo que hacía era estudiar lo que hubiera planeado, repasarlo después y hacer el test correspondiente (en mis manuales, al final de cada bloque te venía un test específico de cada tema). Esto de los tests entre semana era variable según mi cansancio, disponibilidad del test (en ocasiones los temas estaban entremezclados en los test y había preguntas que no había estudiado aún), etc. 
  2. Los fines de semana los dediqué a repasar (de nuevo) lo que me había estudiado y a hacer más tests. Por ejemplo, si una semana había terminado el bloque de fisiología cardiovascular, ese fin de semana dedicaba un día entero a repasar todo el bloque, hacer los tests que me faltasen (simulacros solo de cardio, etc.) y para terminar hacía las preguntas de fisiología cardiovascular que habían aparecido en los examen BIR de los últimos años. Como en el examen agrupan las preguntas por bloques, son fáciles de encontrar ;)
  3. Es recomendable hacer simulacros para medir tus conocimientos y, muy importante, acostumbrarte al examen, es decir, a responder tantas preguntas, aguantar todas esas horas concentrado... Aunque no hayas dado una vuelta entera al temario puedes probar a hacer exámenes de otros años o también simulacros por bloques, como por ejemplo uno sólo de Bioquímica. 
  4. Descansos: esto es esencial. Preparar unas oposiciones es como un trabajo, y por lo tanto, también hay que dejar tiempo para el descanso. Aquí hay varias opciones: podéis dejaros un día entero libre o el fin de semana completo (sobre todo si habéis empezado pronto a estudiar). Yo lo que hice, como iba justa de tiempo, fue no dejar ningún día completo de descanso, y en su lugar, me dejaba dos tardes libres (generalmente una entre semana y la otra el sábado/domingo). La elección de esto es más personal y depende de con cuánta antelación se haya empezado a estudiar o cuánto quede para el examen. 
  5. Horas de estudio: lo que recomienda todo el mundo es entre 8 - 10 horas diarias para poder ir bien preparado. Yo la verdad es que no estoy segura de cuántas estudiaba porque no me ponía a contarlas, pero en torno a 10 horas (excepto los 2 días que descansaba por las tardes que era menos). Creo que no hay que darle una importancia excesiva a la cantidad de horas, sino a la calidad.
Así, a mediados de Diciembre había conseguido dar una primera vuelta a todo el temario. A partir de ahí me quedaban casi 2 meses enteros hasta el 6 de Febrero para darle más vueltas al temario, hacer de nuevo los tests de la academia, exámenes anteriores... Aproximadamente hice lo siguiente:
  1. Dediqué aproximadamente 1 mes a darle una segunda vuelta al temario. Cuando iba a empezar a repasar un bloque, por ejemplo Bioquímica, lo primero que hacía era un simulacro de ese bloque para identificar lo que había olvidado y tenía que repasar más a fondo y lo que recordaba bien y no merecía la pena perder mucho tiempo en ello. Esta segunda vuelta no es como la primera vez que ves el temario, es más por encima, centrándote más en lo que llevas flojo. En mi caso, después de repasar cada bloque apuntaba lo que creía que iba a olvidar más fácilmente porque era muy de memorizar o se me resistiera por el motivo que fuera, y así sabía que tenía que repasar en la última semana antes del examen. Además, al terminar el bloque volvía a hacer el simulacro y comparaba con el que había hecho antes del repaso. Esto me ocupó desde la tercera semana de Diciembre hasta casi mitad de Enero.
  2. Las 2 semanas siguientes las dediqué a hacer hasta hartarme TODOS los exámenes BIR de los últimos años hasta el la convocatoria de 1999. Por Internet rulan hasta el examen del 1993, pero esos ya no los hice porque me parecían excesivamente antiguos y que podían liarme más que ayudarme. Creo que también volví a hacer los simulacros de los manuales, pero eso ya no lo recuerdo bien jaja.
  3. La misma semana del examen la dediqué a dar una mini tercera vuelta al temario, repasando exclusivamente lo que había apuntado que me sabía peor durante la segunda vuelta. Fueron 6 días bastante intensos. En estos días previos al examen es importante mantener la calma, ya que es muy probable que os queráis repasar todo de todo, lo cual es imposible, y al final lo único que se consigue es acabar con ansiedad. 
  4. La tarde de antes y el día del examen: lo fundamental es descansar y no volver a tocar ni un solo apunte! Lo mejor es entretenerse con otras cosas y preparar todo lo que quieras llevar al examen (de esto ya escribiré más adelante). 
Y bueno, creo que no me dejo nada. Esta es básicamente mi experiencia con la preparación del BIR y como lo planifiqué. Como ya he dicho cada uno tiene que adecuarse a sus necesidades, el tiempo del que dispone, etc.
Espero no haberos soltado mucho rollo!