miércoles, 28 de diciembre de 2016

Rotando por proteínas


¡Hola! Estos dos últimos meses, Noviembre y Diciembre, he estado rotando por Proteínas, que es unos de los llamados "laboratorios especiales" del Servicio de Análisis Clínicos.

¿Y qué se hace en proteínas? Esta sección tiene bastante para aprender: por una parte se cuantifican una serie de proteínas, algunas más "comunes" (marcadores cardíacos, proteínas del metabolismo férrico, etc.) y otras que son más "especiales" (haptoglobina, ceruloplasmina...) Esto es realizado en equipos automatizados por fotometría e inmunonefelometría. Por otra parte, y lo que es más interesante en esta sección, son los proteinogramas, que se realizan mediante electroforesis capilar, y la cuantificación de las inmunoglobulinas y las cadenas ligeras libres.

Al igual que al principio de cada rotación, empecé trabajando con las técnicos que manejan los equipos, aprendiendo a pasar los controles, ver los resultados, las calibraciones... En este caso empecé con los equipos en los que miden las proteínas "comunes", que son los que además se usan en las guardias, y que están tremendamente automatizados y programados. En ellos se cuantifican los marcadores cardíacos de infarto e insuficiencia cardíaca (CK-MB, troponina I y NT-ProBNP), las proteínas del hierro (ferritina y transferrina), la proteína C reactiva, apolipoproteínas, el amonio... Aquí estuve una semana y en seguida pasé a la validación de los resultados y a aprender la parte de los proteinogramas y las inmunoglobulinas.

En cuanto a los proteinogramas, es lo que lleva más tiempo y trabajo en Proteínas. Es significativamente más complejo, ya que se usan para el diagnóstico y seguimiento de las gammapatías monoclonales mediante la identificación de componentes monoclonales. Los proteinogramas se realizan tanto en suero como en orina y, aunque está bastante automatizado, sigue teniendo parte bastante manual.
Proteinograma normal: línea negra
Proteinograma con pico monoclonal en gamma: sombreado gris
El trabajo consiste en ir viendo los proteinogramas uno a uno para comprobar que están bien leídos, compararlos con los previos del paciente (si tiene), y, en el caso de que aparezca algún pico sospechoso (posible componente monoclonal) se le realiza un inmunotipado. ¿En qué consiste esto? Pues el inmunotipado sirve para identificar qué tipo de componente monoclonal es al incubar el suero del paciente con anti-sueros dirigidos contra los distintos tipos de cadenas pesadas y ligeras. De esta forma podemos saber si ese pico extraño que se ve es de hecho un componente o no (puede ser un interferente) y si lo es, de qué tipo es (por ejemplo IgG kappa). En el caso de que el componente monoclonal sea demasiado pequeño o estemos ante un caso de un paciente en remisión (que tuvo un pico y ya no se le detecta en el proteinograma) se hace una inmunofijación, que es más sensible. La cuantificación de las inmunoglobulinas y las cadenas ligeras sirven para complementar el estudio de los proteinogramas, las gammapatías monoclonales y otras enfermedades malignas de las células B (como mieloma no secretor, etc.)
Además, en los proteinogramas también se pueden detectar otras enfermedades como síndrome nefrótico, cirrosis, proteinurias de distinto tipo...

Como veis es una sección muy interesante y con mucho componente clínico e importancia en el diagnóstico, ya que hay que tener mucho ojo para que no se te escape ningún componente monoclonal (algunos están muy escondidos, ya que pueden migrar en las regiones beta y alfa2 también) y también hay que tener cuidado de no sobrediagnosticar (algunos componentes son transitorios si estás pasando una fase aguda viral).

Próximamente publicaré un ejemplo de caso clínico relacionado con esta rotación a ver si lo resolvéis. También publicaré sobre la rotación que empiezo en Enero, que es la de Bioquímica.